Siempre se ha dicho que el método de congelación hace perder los valores nutritivos de los alimetnos, pues para la gran parte de la sociedad esta afirmación es falsa.

Pocos de nosotros disfrutamos de un huerto en casa hoy en día, y los pocos afortunados que lo tienen, necesitan saber que sólo para ellos este mito es una certeza. El resto de los humanos podemos comer verduras congeladas con toda tranquilidad ya que los niveles de nutrientes de las verduras caen durante el transporte y el almacenamiento y se reducen aún más en las estanterías y el frigorífico. Las congeladas se recogen maduras y se congelan, con lo que retienen la mayoría de los nutrientes.

Conclusión: Las verduras congeladas son una muy buena opción ya que retienen la mayoría de sus nutrientes.